
La tensión crece en el Manchester City y lo que parecía una definitiva recuperación futbolística término siendo un catastrófico resultado. En casa, los “Citizens” ganaban 3 a 0 y terminaron igualando en tres ante el Feyenoord por Champions League.
Por increíble que parezca, el City no solo no ganó el partido más sencillo para salir de su crisis, sino que regaló una de las remontadas más increíbles que ha visto nunca el Etihad Stadium.
El doblete de Erling Haaland, primero de penal y más tarde cazando un centro de Matheus Nunes, y el tanto de Ilkay Gündogan, con ayuda de un defensor que desvió la pelota, era un argumento más que suficiente para pensar que el City, con este resultado, tenía el partido ganado en el minuto 75.
Pero Josko Gvardiol, volvió a equivocarse como el fin de semana ante el Tottenham Hotspur. En una cesión de amateur, le entregó en bandeja el 3-1 a Anis Hadj Moussa, que venció a Ederson y comenzó el murmullo en el Etihad.
Siete minutos después, en el 82, un centro al segundo palo encontró a Gvardiol desprevenido, porque otra vez el City se había dormido. El croata tenía que cubrir a dos jugadores, no llegó al centro y Jordan Lotomba tocó la pelota con la máxima precisión posible: entró entre el palo y Ederson y le quedó a Santiago Giménez para que el mexicano volviera a los terrenos de juego tras dos meses lesionado con gol.
Con ocho minutos más de agregado, el Feyenoord estaba a un gol de ampliar la crisis. En ese lapso de timepo, Igor Paixao ganó por alto a un Ederson que salió innecesariamente lejos y puso un centro al área para que, sin oposición, David Hancko convirtiera el surrealista 3-3.
El City suma seis partidos sin ganar y, además de haber podido perder ya la Premier, también se complica la Champions. En Europa, son decimoquintos, con ocho unidades y tres partidos por delante.