
Rory McIlroy se coronó este domingo campeón del Masters de Augusta y no sólo cortó once años sin poder festejar en torneos grandes, sino que por fin pudo ganar el majorque le faltaba en sus vitrinas y completar el Grand Slam.
Parecía que la conquista sería sencilla cuando el estadounidense Bryson DeChambeau se derrumbó en la cuarta ronda, pero luego llegaron las dudas de McIlroy y la levantada de inglés Justin Rose.
El norirlandés tuvo un putt de dos metros para calzarse el saco verde. Lo falló. Hizo bogey en el último hoyo tras pasar por un bunker. Y tuvo que ir al playoff con Rose. En el primer desempate, en ese fatídico hoyo 18, jugó como si nada hubiese pasada. Y así hizo historia.
McIlroy, de 35 años, se unió así al selecto grupo de jugadores que lograron completar el “Grand Slam” en sus carreras, los estadounidenses Jack Nicklaus, dueño de 18 títulos en ese nivel, Tiger Woods (14), Ben Hogan (9), Gene Sarazen (7) y el sudafricano Gary Player (9).
Hubo que esperar 25 años. El norirlandés abrió su palmarés en el US Open de 2011, conquistó luego el PGA Championship de 2012 y 2014 y se coronó ese último año en el Abierto británico. Solo le faltaba la victoria en el Augusta National, escenario de algunas de sus máximas decepciones.
