
En el derby del norte de Londres, Arsenal remontó y venció 2 – 1 al Tottenham en condición de local y recortó distancias con respecto al Liverpool, líder del torneo ingles.
Los dirigidos por Arteta necesitaban cortar la sangría de tres partidos sin ganar y mejor chance que hacerlo en el clásico contra el Tottenham no había.
Aunque arrancaron perdiendo por el gol del surcoreano Son, una de sus armas mas mortales en la temporada, la pelota parada, les arrimó al empate porque en la disputa aérea Solanke marcó en propia puerta.
El gol fue un antes y un después para el duelo ya que Arsenal tomó el dominio definitivo y logró justificarlo con el segundo gol producto de un furioso disparo de Trossard.
Pese a que Liverpool tiene 47 puntos y un partido adeudado, Arsenal se permite soñar con el título y recorta la distancia a 4 puntos recuperando además el segundo escalón en soledad.